Calificar la estrategia del Banco Central de Nicaragua (BCN) como un «fracaso absoluto» —como sugiere la narrativa periodística— es impreciso desde una perspectiva técnica, aunque es evidente que los resultados macroeconómicos estructurales son sumamente limitados. La efectividad de la norma implementada el 1 de enero de 2025 (que obliga a cotizar y liquidar bienes y servicios en córdobas) debe evaluarse separando el canal transaccional del canal financiero.
Indicadores Clave de Desempeño (a marzo de 2026)
- Canal de Medios de Pago (Éxito Focalizado): La dolarización de los saldos de las tarjetas de crédito registró una reducción drástica de 14.4 puntos porcentuales. Esto demuestra que la reprogramación obligatoria de las terminales de punto de venta (POS) para cobrar exclusivamente en córdobas fue efectiva en su dimensión operativa inmediata.
- Canal del Crédito (Ajuste Asimétrico): La dolarización del crédito total se redujo casi 4 puntos porcentuales en comparación con el cierre de 2024.
- El sector empresarial bajó su exposición del 95% al 90.9%.
- El crédito a los hogares bajó del 86% al 82.3%.
- Sin embargo, el saldo total del crédito sigue dominado de forma abrumadora por la moneda extranjera: 87.2% ($6,643 millones de dólares equivalentes) frente a un marginal 12.8% en córdobas. Los créditos vehiculares e hipotecarios permanecen inmunes a la medida.
- Canal del Ahorro (Inercia Estructural): Este es el punto crítico donde la política no ha tenido impacto sustancial. El 66% de los depósitos del público (equivalente a $7,922 millones de dólares) se mantiene en moneda extranjera.
Conclusión técnica: La política ha tenido un impacto micro-targeted (tarjetas de crédito y portafolios comerciales de corto plazo debido a mayores requerimientos de capital exigidos por el BCN), pero ha fallado en revertir la dolarización de portafolio o de custodia. El BC nicaragüense logró pesificar los flujos transaccionales digitales de consumo regular, pero el stock de riqueza e inversión sigue dolarizado.
Comparación de escenarios óptimos
Para una economía pequeña, abierta y altamente integrada externamente como la de Nicaragua, la elección del régimen monetario de facto define los costos y beneficios de los agentes.
| Agente Económico | Opción A: Desdolarización Avanzada (Forzada o Acelerada) | Opción B: Convivencia Bimonetaria (Equilibrio Parcial Estable) |
| Población y Consumidores | Ventaja: Elimina el riesgo cambiario para asalariados en córdobas.
Desventaja: Pérdida de valor adquisitivo si la inflación local repunta; fricciones para administrar las remesas recibidas ($6,315 millones al año). |
Ventaja: Libertad de elección de portafolio; protección natural del poder de compra mediante el ahorro en dólares.
Desventaja: Exposición al descalce cambiario si contraen deudas en dólares percibiendo ingresos en córdobas. |
| Inversionistas | Ventaja: Mayor certidumbre si operan estrictamente en mercados domésticos regulados.
Desventaja: Alto riesgo de devaluación latente; incentivo a la fuga de capitales ante la falta de activos de refugio locales. |
Ventaja: Facilidad de repatriación de utilidades, mitigación del riesgo soberano monetario y predictibilidad de flujos financieros de largo plazo. |
| Comerciantes | Ventaja: Simplificación de precios unitarios nominales en moneda local.
Desventaja: Incremento de los costos de transacción para reponer inventarios importados (deben reconvertir córdobas a dólares constantemente). |
Ventaja: Flexibilidad para fijar precios de bienes duraderos en dólares y corrientes en córdobas, absorbiendo shocks de oferta de manera eficiente. |
Determinación del escenario óptimo
Para la realidad estructural de Nicaragua, la Opción B (Coexistencia Bimonetaria) es sustancialmente más conveniente. Intentar forzar la Opción A mediante decretos administrativos acelera el riesgo de desintermediación financiera (retiro de depósitos del sistema formal) y penaliza el financiamiento de largo plazo (vivienda y desarrollo industrial) que la banca privada no está dispuesta a asumir en córdobas nominales debido a la falta de cobertura.
El rol del riesgo en la credibilidad monetaria
El «riesgo» en sus distintas dimensiones es, fundamentalmente, el determinante primario de la prima por inflación y de la preferencia de moneda. Los agentes económicos son racionales y selectivos:
- Historial monetario e histéresis: Como señalan diversos analistas, la memoria colectiva del colapso macroeconómico, las devaluaciones extremas y la hiperinflación de la década de los 80 actúa como un ancla psicológica negativa. Cambiar el comportamiento de ahorro toma generaciones, no decretos.
- Asimetría de Riesgo (USD vs. NIO): El dólar estadounidense es percibido como un activo libre de riesgo de incumplimiento y con un mercado global perfectamente líquido. El córdoba, a pesar de exhibir una estabilidad macroeconómica contemporánea y contar con un sólido respaldo de reservas internacionales y disciplina fiscal, sufre de un riesgo político y soberano subyacente crónico.
Otros factores determinantes
- Magnitud de los flujos externos (Remesas): Con un flujo de $6,315 millones de dólares anuales entrantes directamente a los hogares (FMI), la economía nicaragüense cuenta con una inyección exógena y masiva de liquidez en dólares que convalida el bimonetarismo de forma permanente.
- Externalidades de red: Los contratos de largo plazo, bienes raíces y vehículos ya operan bajo un estándar fáctico en dólares. Romper esta convención impone costos transaccionales prohibitivos.
Condiciones para una desdolarización completa
La literatura económica internacional (analizando casos exitosos como los de Perú o Bolivia) demuestra que para desdolarizar una economía de forma genuina y sostenible se requiere cumplir con un conjunto de condiciones concurrentes:
- Condiciones Macroeconómicas (Necesarias)
- Inflación persistentemente baja: Mantener diferenciales de inflación con respecto a Estados Unidos que tiendan a cero para evitar la depreciación real de la moneda local.
- Disciplina fiscal de hierro: Prohibición absoluta del financiamiento directo o indirecto del Banco Central al Sector Público No Financiero (SPNF) para eliminar la expectativa de emisión inorgánica.
- Acumulación y predictibilidad de reservas: Un colchón robusto de Reservas Internacionales Brutas (RIB) que garantice la defensa de la moneda ante ataques especulativos.
- Condiciones Institucionales (Suficientes)
- Autonomía irrestricta del BCN: Blindaje institucional que garantice que las decisiones de política monetaria obedecen a objetivos técnicos de estabilidad y no a necesidades políticas de corto plazo.
- Reglas del juego estables y Estado de derecho: Confianza plena en que los depósitos en cualquier denominación no serán confiscados, convertidos a la fuerza (pesificados) ni congelados.
- Condiciones Financieras (Operativas)
- Desarrollo de un mercado de capitales local: Emisión de bonos soberanos y corporativos en córdobas a plazos largos (10, 20 o 30 años) para construir una curva de rendimientos de referencia.
- Desincentivos regulatorios (Encajes asimétricos): Establecer encajes legales significativamente más altos para los depósitos en dólares que para los depósitos en córdobas, encareciendo la intermediación en moneda extranjera.
- Mecanismos de cobertura cambiaria: Creación de mercados de derivados (forwards, swaps, futuros) que permitan a las empresas cubrir su exposición cambiaria en córdobas nominales.
Análisis integral del proceso en Nicaragua: Contexto histórico
La dolarización de Nicaragua nació formalmente a inicios de los años 90 como un mecanismo de estabilización extrema tras la hiperinflación del primer gobierno de Daniel Ortega. Para recuperar la credibilidad, se adoptó el sistema de mini-devaluaciones programadas (crawling peg). Si bien este esquema estabilizó los precios, institucionalizó la dolarización financiera: los bancos, para protegerse del deslizamiento cambiario, indexaron la totalidad de sus carteras de crédito y captaciones al dólar. En las últimas décadas, el BCN ha intentado medidas macroprudenciales sutiles (diferenciales de tasas de encaje), pero la estructura bimonetaria ha permanecido inalterada.
Beneficios de la desdolarización
- Recuperación de la autonomía monetaria: Permite al BCN utilizar la tasa de interés de referencia como un canal efectivo de transmisión para contrarrestar shocks cíclicos.
- Apropiación del señoreaje: Captura de ingresos derivados de la emisión de dinero de curso legal.
- Reducción del riesgo de descalce cambiario: Mitigación del riesgo sistémico de que una devaluación inesperada quiebre a deudores que ganan en córdobas, pero deben en dólares.
Perjuicios o costos del proceso actual
- Riesgo de desintermediación y fuga de capitales: Obligar a transar en una moneda en la que el público desconfía estructuralmente incentiva el traslado de ahorros hacia el colchón o hacia plazas bancarias extranjeras.
- Contracción del crédito de largo plazo: Restricción en la oferta de créditos hipotecarios y vehiculares, dado que la banca no asumirá el riesgo de descalce de plazos en córdobas sin instrumentos de cobertura de largo plazo.
- Costos financieros para la banca: Las exigencias de capital regulatorio sobre los créditos en dólares restringen la rentabilidad del Sistema Bancario y Financiero (SBF).
Perspectivas futuras
Una desdolarización avanzada o completa en Nicaragua no es realista en el corto ni en el mediano plazo. Las condiciones estructurales del país (dependencia masiva de remesas de más de $6,000 millones, la inercia cultural post-hiperinflación y la falta de profundidad del mercado de capitales en moneda nacional) determinan que el escenario más probable sea la continuidad de una dolarización financiera estructural y persistente.
Cualquier intento estatal de acelerar el proceso por la vía del decreto generará distorsiones en el consumo y riesgos de liquidez. El camino técnico óptimo requerirá décadas de estabilidad macroeconómica e institucional intachable para que, de forma voluntaria, los nicaragüenses prefieran guardar su riqueza en córdobas.
Tomando en cuenta la experiencia de otros países latinoamericanos que lograron desdolarizar exitosamente a través de incentivos de mercado y no por decretos coercitivos, ¿qué tipo de incentivos tributarios o financieros específicos considera que el BCN debería implementar para que los ahorrantes prefieran voluntariamente cambiar sus cuentas a córdobas?
Para responder a esta interrogante desde una perspectiva de economía de mercado, debemos partir de una premisa fundamental: los agentes económicos no ahorran en dólares por antipatía hacia la moneda nacional, sino como un mecanismo racional de cobertura de riesgos y preservación de riqueza y “debe ser voluntaria”. Para revertir el hecho de que el 66% de los depósitos en Nicaragua sigan en moneda extranjera, el Banco Central de Nicaragua (BCN) debe modificar el cálculo de costo-beneficio de los ahorrantes mediante incentivos financieros y tributarios específicos, emulando las exitosas experiencias de Perú y Bolivia.
Como ejemplo, a continuación, se detallan las medidas técnicas específicas que el BCN y las autoridades fiscales podrían implementar:
Incentivos Financieros y Medidas Macroprudenciales
El objetivo de estos incentivos es hacer que para la banca comercial sea económicamente más atractivo captar en córdobas y, a su vez, que puedan ofrecer mejores tasas de interés a los ahorrantes en moneda nacional.
Encajes Legales Asimétricos y Altamente Diferenciados
Esta es la herramienta reina utilizada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Consiste en elevar sustancialmente el requerimiento de encaje legal para los depósitos en dólares y mantenerlo bajo para los depósitos en córdobas.
- El mecanismo: Al requerir que los bancos congelen un porcentaje mayor de cada dólar captado (por ejemplo, un encaje del 30% en dólares versus un 10% en córdobas), la capacidad de la banca para prestar en dólares disminuye.
- El efecto en el ahorrante: Para desincentivar los depósitos en dólares que ahora les resultan más costosos, los bancos reducen drásticamente la tasa de interés pasiva ($S$) de las cuentas en dólares y elevan la tasa de interés de los depósitos en córdobas ($C$), premiando selectivamente al ahorrante en moneda local.
Títulos Valores del BCN Indexados para el Sector Minorista
Crear instrumentos de ahorro directo en el BCN dirigidos al público general (no solo a instituciones financieras) denominados en Córdobas con Mantenimiento de Valor (NIO-MV) o indexados a la inflación.
- Al ofrecer bonos de desdolarización competitivos y de bajo riesgo a plazos de 2, 5 y 10 años, se le brinda al pequeño y mediano ahorrante una alternativa de inversión líquida que rinde más que una cuenta de ahorros tradicional en dólares, protegiendo su poder adquisitivo real sin necesidad de recurrir al billete verde.
- Incentivos Tributarios (Diferenciación Fiscal). La política fiscal debe alinearse con la política monetaria para penalizar el arbitraje de monedas a favor del dólar y premiar el uso del córdoba.
Asimetría en el Impuesto sobre la Renta (IR) a los Rendimientos Financieros
Actualmente, los intereses ganados por depósitos pagan la misma tasa impositiva independientemente de la moneda. Se propone una reforma fiscal estructurada de la siguiente manera:
- Exención total o reducción del IR (p. ej., al 0% o 2%) para los intereses generados por ahorros a plazo fijo en córdobas nominales o córdobas con mantenimiento de valor.
- Aumento progresivo del IR (p. ej., del 10% al 15% o 20%) sobre los intereses devengados por depósitos en moneda extranjera.
- Resultado: El rendimiento neto (después de impuestos) en córdobas se vuelve significativamente superior al del dólar, incentivando a los grandes depositantes de portafolio a migrar sus fondos hacia la moneda nacional.
Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) en Moneda Extranjera
Implementar un impuesto marginal (siguiendo el exitoso modelo de Bolivia con el ITF) exclusivo para los retiros, transferencias o pagos de alto valor realizados desde cuentas en dólares dentro del sistema financiero nacional.
- Al gravar con una tasa muy pequeña (por ejemplo, 0.15%) los movimientos en dólares, se introduce una fricción de costo que desincentiva el uso del dólar para transacciones medianas y bancarizadas, empujando a las empresas a mantener sus saldos operativos en córdobas para evitar el impuesto.
Optimización del Régimen Cambiario Operativo
Ampliación del Margen Cambiario (Spread) en la Ventanilla del BCN
Si comprar y vender dólares es sumamente barato y predecible, los agentes económicos no tienen ningún desincentivo para usarlo.
- El BCN podría ampliar la brecha entre el precio de compra y el precio de venta del dólar en su ventanilla oficial. Al encarecer el costo transaccional de convertir córdobas a dólares y viceversa, los agentes económicos prefieren mantener sus flujos de caja directamente en córdobas para evitar perder dinero en el diferencial cambiario (conversion costs).
Matriz de Impacto de los Incentivos de Mercado
| Medida Propuesta | Objetivo Técnico | Impacto Esperado en el Ahorrante | Riesgo Asociado |
| Encaje diferenciado | Encarecer la captación en USD para la banca. | Recibir menos intereses en USD y más en córdobas. | Traspaso del costo a las tasas de interés de créditos en USD. |
| IR diferenciado sobre intereses | Aumentar el rendimiento neto del córdoba. | Mayor ganancia real al ahorrar en la moneda local. | Posible resistencia del sector privado corporativo. |
| ITF exclusivo para USD | Incrementar el costo de transar en moneda extranjera. | Preferencia por mantener saldos líquidos en córdobas. | Incentivo a transar en efectivo fuera del banco si la tasa es muy alta. |
Conclusión
Para que Nicaragua reduzca de forma sostenible la dependencia del dólar sin generar pánico financiero, el camino no pasa por prohibiciones administrativas en los comercios —cuyo impacto, como vimos, se limita casi en exclusiva al saldo de las tarjetas de crédito— sino por hacer que el córdoba sea financieramente más rentable y fiscalmente más barato que el dólar. Solo cuando un depositante observe que dejar sus ahorros en córdobas le genera un rendimiento neto real significativamente superior, y que movilizar dólares le cuesta más dinero en impuestos y comisiones, la estructura bimonetaria comenzará a equilibrarse de manera orgánica y definitiva.
Así mismo, el bimonetarismo de facto es el mecanismo de adaptación más eficiente que la economía nicaragüense ha desarrollado para asimilar sus vulnerabilidades estructurales y sus flujos exógenos de capital. Intentar romper este equilibrio de forma coercitiva para buscar una soberanía monetaria de manual de texto introduciría distorsiones cambiarias y riesgos de liquidez innecesarios. Mantener las reglas del juego actuales, garantizando la libre convertibilidad y la seguridad de los depósitos en ambas monedas, es la política más prudente para salvaguardar la estabilidad macroeconómica del país.
Por: Alejandro Arrauz L.
FUENTES:
- Banco Central de Nicaragua (BCN): Informe de Estabilidad Financiera (IEF) e Informe Anual* (Ediciones disponibles hasta el primer trimestre de 2026).
- Banco Central de Reserva del Perú (BCRP)/Fondo Monetario Internacional (FMI). “De-dollarization of Credit in Peru: The Role of Conditional Reserve Requirements” (IMF eLibrary) y el documento técnico del BCRP: “Assessing the impact of credit de-dollarization measures in Peru” (Castillo, Vega et al.).
- Ministerio de Economía y Finanzas Públicas & Banco Central de Bolivia (BCB):Investigación institucional: “Bolivianización y la efectividad de la política monetaria” (Unidad de Análisis de Política Económica – UDAPE) y la cartilla oficial “El camino a la Bolivianización”.
- Fondo Monetario Internacional (FMI) – Policy Papers: Monetary Policy in a Partially Dollarized Economy: Experience and Frameworks”* (Estudios de las divisiones de mercados monetarios y de capital del FMI, basados en los modelos teóricos de Ize, Levy Yeyati y De Nicoló).