El motor oculto del capitalismo en América Latina

El presente analisis lo basamos  sobre  «el marco teorico y practico»  del Premio Nobel de Economía 2025 fue que fue otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por explicar el crecimiento económico impulsado por la innovación, y en particular por la teoría de la destrucción creativa. Este artículo sostiene que el aporte de Aghion y Howitt puede interpretarse como una síntesis científica y pragmática de tradiciones anteriores del pensamiento económico, incluyendo a Marx, Schumpeter y Romer, porque integra crecimiento, cambio tecnológico y efectos distributivos en un mismo marco analítico. Su importancia no es solo teórica: también ofrece respuestas institucionales concretas para que el capitalismo crezca de forma más dinámica e inclusiva, mediante educación, competencia, flexiguridad y apoyo a nuevas firmas, especialmente en el ambito latinoamericano. 

Introducción

El capitalismo ha sido interpretado históricamente como un sistema de transformación permanente, capaz de crear riqueza mientras reemplaza las bases productivas que lo sostuvieron antes. Carlos Marx vio en ese movimiento una lógica contradictoria del capital; Schumpeter lo formuló como destrucción creativa; Paul Romer demostró que el crecimiento puede surgir desde dentro de la economía por acumulación de ideas; y Philippe Aghion y Peter Howitt, los Nobel de Economía 2025, compartieron una parte del premio “por la teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa”. Aghion y Howitt formalizaron un modelo de crecimiento sostenido basado en innovación secuencial.
La enorme importancia del Nobel de 2025 radica en que no se limita a celebrar una teoría abstracta del crecimiento, sino que apunta a un conjunto de respuestas positivas, materializables y políticamente útiles para apuntalar un capitalismo con mayor productividad, más competencia y mejores oportunidades de inclusión.
En otras palabras, la contribución premiada no solo explica por qué crece el capitalismo, sino también cómo puede hacerlo sin condenar necesariamente a una parte importante de la sociedad al rezago permanente.

Marco teórico

Marx y el desarrollo capitalista

Marx concibió el capitalismo como un sistema de acumulación que revoluciona incesantemente sus condiciones técnicas y sociales de producción.
Su tesis no se reduce a la explotación, aunque la incluye; También sostiene que el capital, para expandirse, debe transformar continuamente el proceso productivo y desplazar formas previas de organización económica.
Por eso, aunque Marx no elaboró ​​una teoría formal de la innovación, sí dejó una intuición poderosa sobre el carácter histórico, conflictivo y dinámico del desarrollo capitalista.

Schumpeter y la destrucción creativa

Schumpeter convirtió esa intuición en la noción de destrucción creativa, según la cual el capitalismo progresa porque las nuevas combinaciones productivas destruyen a las antiguas.
El empresario innovador es central en este proceso, pues introduce cambios que elevan la productividad, pero también hacen obsoletos sectores enteros de la economía.
En Schumpeter, este movimiento no anuncia el fin inmediato del capitalismo, sino que constituye su motor esencial.

Paul Romer y el crecimiento endógeno (Nobel 2018)

Paul Romer dio un paso decisivo al mostrar que el crecimiento puede generarse desde dentro del sistema mediante ideas y conocimiento.
Su enfoque parte de una idea simple pero profunda: el conocimiento no es rival, puede generar externalidades positivas y, por tanto, amplía la frontera productiva de toda la economía. En este marco, la tecnología deja de ser un factor externo y pasa a entenderse como un resultado de la inversión en investigación, capital humano e innovación.
Dicho de forma breve, Romer explicó que las economías pueden crecer de manera sostenida cuando producen más conocimiento, más capacidades y más innovación dentro del propio sistema económico.

Aghion y Howitt: formalización del cambio

Aghion y Howitt integran esas tradiciones en un modelo donde la innovación ocurre de forma secuencial y cada nueva tecnología reemplaza a la anterior, generando crecimiento sostenido. Su contribución consiste en traducir la intuición schumpeteriana a un lenguaje matemático capaz de estudiar productividad, competencia, rentas temporales y desplazamiento tecnológico.
Ese enfoque permite comprender que el crecimiento puede ser vigoroso y al mismo tiempo producir tensiones laborales, desigualdad transitoria y necesidad de adaptación institucional.

La originalidad del nobel 2025

La originalidad del Nobel de 2025 reside en que vincula, en un solo marco analítico, elementos que antes aparecían separados.
De Marx recupera la visión del capitalismo como un proceso histórico conflictivo; de Schumpeter, la destrucción creativa; de Romer, el papel central de las ideas; y de la economía contemporánea, la necesidad de convertir esas intuiciones en políticas públicas viables.
Esta síntesis es especialmente valiosa porque permite entender que la innovación no solo crea riqueza, sino que también puede desplazar trabajadores, concentrar beneficios y ampliar desigualdades si no existen mecanismos correctivos.

Desde una perspectiva científica, el modelo de Aghion y Howitt tiene la ventaja de ofrecer una teoría contrastable y útil para investigar el crecimiento, el empleo y la estructura de mercado. Desde una perspectiva pragmática, su trabajo indica que el objetivo no debe ser frenar la innovación, sino gobernarla para que sus beneficios se difundan con mayor amplitud. Por eso este Nobel luce especialmente singular: reconoce una teoría que no solo describe el crecimiento capitalista, sino que también propone cómo fortalecerlo sin dejar de lado sus costos sociales más visibles.

Implicaciones de política

La lección principal de este enfoque es que la innovación no debe considerarse un proceso espontáneo que se ajusta por sí solo.
Si cada ola tecnológica desplaza a ciertos grupos, entonces la política pública debe acompañar el cambio con educación, formación laboral, competencia, protección social y facilidades para la entrada de nuevas empresas.
Aghion ha insistido precisamente en que una economía más innovadora puede también ser más inclusiva si combina flexiguridad, reforma educativa y mercados abiertos a nuevos talentos.

El papel del Estado no es bloquear la innovación, sino crear condiciones para que sus beneficios no queden encerrados en pocos actores.
De ahí que la política de competencia, la regulación de fusiones, la protección de la propiedad intelectual y el impulso de la movilidad social sean componentes centrales de una estrategia de crecimiento moderna.
En este sentido, la democracia y la institucionalidad política no son accesorios: son condiciones del desarrollo, porque solo con reglas claras, estables y control público puede la innovación convertirse en prosperidad compartida y no en privilegio concentrado.

Aplicaciones para Centroamérica y Nicaragua

El enfoque de Aghion y Howitt tiene gran utilidad para las economías que aspiran a progresar y consolidar su posición regional y mundial, especialmente en Centroamérica y Nicaragua.
Pero esa utilidad depende de algo: traducir la innovación en capacidades, instituciones esenciales y productividad, y no reducirla a un simple discurso modernizador.
La CEPAL ha señalado que los países de la región enfrentan rezagos estructurales en ciencia, tecnología e innovación, y que la política debe articular esfuerzos de empresas, universidades y gobiernos para fortalecer los sistemas nacionales de innovación.

En el caso centroamericano, la transformación productiva requiere gobernanza, instrumentos de Ciencia Tecnología e Innovación, con enfoque territorial y agendas sectoriales que conecten el conocimiento con la economía real.
En Nicaragua, la aplicación concreta podría comenzar por modernizar la agroindustria, elevar la formación técnica y digital, y apoyar a las pymes innovadoras que operan en sectores exportables o de servicios.
También es clave crear mecanismos para que la innovación no expulse de manera permanente a los trabajadores de menor calificación, algo especialmente sensible en economías con alta informalidad.  Y aquí aparece el punto más importante para países con estructuras políticas inestables, autoritarias o dictatoriales: la innovación no prospera de forma duradera sin democracia.
La democracia no debe verse como un lujo normativo, sino como un bien estratégico para el desarrollo, porque aporta reglas previsibles, alternancia, control del poder, libertad de crítica y condiciones mínimas para que el talento y la inversión no dependan del arbitraje político.
Sin institucionalidad democrática, la destrucción creativa corre el riesgo de convertirse en captura de rentas, concentración improductiva y exclusión social; con democracia, en cambio, puede transformarse en movilidad, aprendizaje y expansión de capacidades.

La lección más importante para la región es, por tanto, que la destrucción creativa no opera en el vacío: requiere instituciones capaces de convertir el cambio tecnológico en productividad, bienestar y cohesión social.
La CEPAL insiste en que una estrategia de desarrollo productivo sostenible e inclusivo debe apoyarse en innovación, articulación productiva, sostenibilidad e inclusión social como bases de una transformación profunda.
Pero todo ello solo es viable si existe una institucionalidad política democrática, con reglas claras, estables y proactivas, capaz de garantizar derechos, certidumbre, participación y control público.
En suma, el Nobel de 2025 ofrece una guía útil para países con desarrollo modesto: no copiar modelos antiguos, sino construir un capitalismo más innovador, competitivo e inclusivo desde sus propias capacidades.

Conclusión

El Premio Nobel de Economía 2025 reconoce una contribución que va mucho más allá de una teoría técnica del crecimiento.
Su importancia consiste en que articular, con rigor formal y orientación práctica, una visión del capitalismo como proceso de innovación permanente, sustitución tecnológica y conflicto distributivo.
Leído históricamente, el trabajo de Aghion y Howitt retoma intuiciones de Marx sobre el desarrollo capitalista, las reformula mediante la destrucción creativa de Schumpeter y las conecta con el crecimiento endógeno de Romer.
Esa capacidad de síntesis explica por qué este premio puede considerarse único: reconoce una teoría que no solo explica cómo crece el capitalismo, sino cómo también puede hacerlo de manera más inclusiva, competitiva y sostenible, siempre y cuando el ejercicio democrático sea un pilar de fortaleza.

Por: Alejandro Arauz L.

Referencias

  • Philippe Aghion: materiales de clase y debates sobre políticas de competencia, educación y flexibilidad del mercado laboral. https://www.lse.ac.uk/news/latest-news-from-lse/philippe-aghion-creative-destruction-nobel-prize?utm
  • Comunicado de prensa del Premio Nobel de Ciencias Económicas 2025.
  • Premio Nobel. Entrevista a Philippe Aghion.
  • Reuters. Cobertura del Premio Nobel de Economía 2025.
  • CNN. El Premio Nobel de Economía ha sido otorgado a Mokyr, Aghion y Howitt.
  • Blog del BCE. Entender el crecimiento sostenido: el Premio Nobel de 2025 y por qué es importante.
  • NBER. Philippe Aghion, Peter Howitt y Joel Mokyr galardonados con el Premio Nobel 2025.
  • CEPR. Innovación verde y el Premio Nobel 2025.
  • Escuela de Economía de Estocolmo. Premios Nobel debaten sobre la destrucción creativa y el futuro del crecimiento.
  • LSE. El premio Nobel Philippe Aghion da una conferencia en la LSE.
  • CEPAL. Sistemas nacionales de innovación en Centroamérica.
  • CEPAL. Ciencia, tecnología e innovación para un desarrollo productivo sostenible e inclusivo.
  • CEPAL. Innovación, ciencia y tecnología.

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